Lo que pasó
Hace casi veinte años, Mario Baldo tenía una empresa aérea. En 2009 fue condenado por la Justicia federal como partícipe necesario en una causa de narcotráfico aéreo, y cumplió su condena en la cárcel de Bouwer, en Córdoba.
No lo niega ni lo relativiza. Cuando anunció su candidatura en Las Arrias, fue él quien lo puso sobre la mesa:
Hace veinte años fui partícipe necesario de narcotráfico aéreo. Yo tenía una empresa aérea. Me equivoqué. No te quiero dar ni media excusa. Me condenaron, lo sufrí, lo pagué. Y me enseñó una gran cosa.
Mario Baldo, Política Córdoba Verdad, septiembre de 2026
La bronca y la decisión
Baldo reconoce que los primeros dos años fueron de bronca. Después tomó una decisión: aprender de la experiencia y entender para qué estaba ahí. Esa palabra —resiliencia— es la que más repite cuando habla de esos años.
Lo que hizo adentro
La razón que entendí cuando estuve ahí fue que tenía que hacer algo.
Mario Baldo
Impulsó un taller de herrería que, según contó a Infobae en 2023, empezó con 7 internos y llegó a 156. Sumó huertas y un proyecto de boxeo dentro del penal. Lo contamos en detalle en «En la cárcel no hay VIP».
Y agradece a quienes se animaron a darle una oportunidad, empezando por un guardiacárcel, Ricardo Altamirano: «Ese guaso se la jugó y nos dejó empezar a plantar».
Lo que más le pesó
No pesa el haber estado preso; sí que mis hijos sientan vergüenza de su padre.
Mario Baldo, Infobae, febrero de 2023
Después
Al salir volvió a lo que sabía hacer: el campo, el vuelo y el automovilismo. Se consagró campeón del Rally Cordobés R5 en 2023, acompañó la carrera de su hijo Santiago y sostuvo un equipo de trabajo formado por gente de Las Arrias.
Esa experiencia también le dejó opiniones fuertes sobre el sistema: cree que lo que falla es la salida, cuando la persona quiere reinsertarse y no encuentra una oportunidad, y se opone a bajar la edad de imputabilidad a los 14 años.
Por qué lo cuenta
Me hacen parecer un Pablo Escobar o un ogro.
Mario Baldo, Infobae, febrero de 2023
Baldo sabe que su nombre aparece asociado a aquella causa. Su respuesta no es esconderla sino contarla completa: el error, la condena cumplida y lo que hizo después. «Soy un muchacho lleno de defectos, lleno de errores», dice. «Siempre hacedor, siempre resiliente».