Notas · Campo
De hacheros a maquinistas: «Eso es mi gran orgullo»
El equipo de trabajo de Mario Baldo es todo de Las Arrias. Muchos empezaron sacando leña y hoy manejan maquinaria de última generación en Argentina, España y Estados Unidos.

Cuando Mario Baldo quiere demostrar que en el norte cordobés «se puede», no cita estadísticas. Habla de su gente.
Tengo mi grupo de trabajo que son todos de Las Arrias. Todos eran hacheros y todos manejan máquinas de última generación.
Mario Baldo, Política Córdoba Verdad, septiembre de 2026
Del carbón a la cosechadora
Las Arrias fue durante décadas un pueblo de carbón y leña. El trabajo era sacar palo del monte. Con la tecnificación del campo, ese empleo desapareció: una sembradora o una cosechadora moderna hace en un día lo que antes necesitaba cuadrillas enteras.
Para Baldo, esa transformación podía dejar a la gente afuera o convertirse en una oportunidad. En su equipo eligió lo segundo: capacitar.
Trabajando en el mundo
El resultado, cuenta, es que hoy muchos de esos trabajadores «no necesitan laburar con Baldo»: viajan a trabajar campañas de cosecha en España y Estados Unidos, donde hay maquinaria de última generación que ellos saben manejar.
Eso es mi gran orgullo, pero también es mi muestra de que se puede. Es cuestión de gestionar.
Mario Baldo
Una idea de gestión
Esa experiencia es la base de su propuesta para el pueblo: si la riqueza que se produce alrededor de Las Arrias se combina con capacitación e inversión local —como la planta de valor agregado—, el trabajo puede quedarse en la zona.
Conocé su visión completa en Las Arrias.

